En los lejanos tiempos de mi niñez, se decía que el trompo era “sarandengo”, cuando sus movimientos eran irregulares, erráticos, impredecibles y terminaba sus alegres convulsiones en el lugar menos pensado.
GOBIERNO SARANDENGO
Y esa misma sensación es la que me invade, cuando miro el accionar del gobierno ecuatoriano presidido por el Lcdo. @Lenin Moreno Garcés.
En la gestión gubernamental, NO encuentro una línea de acción coherente, articulada al “PLAN TODA UNA VIDA”, plan de desarrollo 2017-2021, propuesto por el mismo gobierno, sino la suma bien intencionada de una serie de iniciativas diversas, contrapuestas, incompatibles o auto excluyentes.
Como si se hubiese hecho una lluvia de ideas libre, voluntaria, pero que antes de asumirlas como políticas de gobierno, se les olvidó pasarlas por el filtro de la compatibilidad con la línea matriz del régimen, su pertinencia, oportunidad y sobre todo su conveniencia.
Cada actor parece decidir a su libre albedrío, convenga o no; por ejemplo la entregó de la nacionalidad al periodista y activista de Internet australiano, fundador y portavoz del sitio web WikiLeaks Julian Assange, con el aparente desconocimiento del Presidente de la República.




