Premio Nacional de Literatura Mercedes Martínez Acosta

Termino el I Premio Nacional de Literatura Mercedes Martínez Acosta y sus ganadoras fueron las escritoras Melanie García Robles en la categoría poesía y Daniela Mejía Alarcón en la categoría relatos.

ganadoras

En el Auditorio Benjamín Carrión de la Casa de la Cultura se llevó a cabo la premiación y la presentación de la antología “El jardín de los alelíes”.

Jorge Mora Varela desde el pincel y la mirada de Luis Rosero

Jorge Mora Varela

Caricatura 02 Jorge Mora Varela

Nació en la ciudad de Tulcán en 1958, su vida combina la academia universitaria, el análisis sociopolítico, la literatura y la identidad regional.

Su faceta como escritor gira alrededor de la memoria, la identidad carchense y la reflexión social, entre sus obras destacan: Retazos del Tiempo, Travesía en otro Tiempo, Una Mirada llamada Libertad, Un siglo bajo el pincel de Los Lindojo, etc., siempre con una narrativa de recuperación de aquel hermoso pasado de la región andina.

Jorge es reconocido en varios países como extraordinario poeta siendo invitado a eventos de nivel mundial como el último que asistió a Grecia con grandes escritores del mundo, además permanentemente es invitado como analista social en importantes medios de comunicación nacional y regional.

De carácter muy jovial con su sonrisa carismática se identifica con su pueblo al cual ama y lo ha llevado a figurar en otros continentes.

 

Texto y dibujo de Luis Rosero Mora

Los guerreros tlaxcaltecas, actores directos de la defensa de las Filipinas en el siglo XVI.

Los guerreros tlaxcaltecas, actores directos de la defensa de las Filipinas en el siglo XVI.

Publicado en YouTube, en: https://youtu.be/9dqizDY9PN4

Pues sí y lucharon contra los feroces samuráis llegados desde el Japón y los vencieron.

Pero vamos por partes.

En el libro “Il primo viaggio intorno al globo” escrito por el geógrafo y cronista proveniente de Vicenza-Italia Antonio Pigafetta que acompañó al navegante portugués al servicio de España Fernando de Magallanes en la expedición de 1519 en su intento de circunnavegar el planeta, describe como la expedición de Magallanes, en abril de 1521, llegó a un archipiélago disperso y con cientos quizá miles de pequeñas islas, primero llegó a la isla de Suluan, luego la expedición arribó a la isla de Cebú, donde Magallanes estableció relaciones comerciales y alianzas con los pueblos nativos al mando del el rajá de nombre Humabón.

Fernando de Magallanes, reclamó el archipiélago en nombre de España y bautizó las islas con el nombre del rey Felipe II, a las que llamó “Las Felipinas”.

Unos días después, el 27 de abril de 1521 Magallanes murió en combate a orillas de la isla de Mactán, tras enfrentarse al jefe local Lapulapu y sus guerreros.

Tras la muerte del explorador, los sobrevivientes continuaron hacia las islas Molucas al mando de Juan Sebastián Elcano, sin la atención de Pigafetta que prefería a Magallanes antes que Elcano y terminaron la primera circunnavegación del globo al regresar a España en 1522.

El colonialismo español comenzó con la llegada de la expedición de Miguel López de Legazpi el 13 de febrero de 1565 desde La Nueva España, desde Acapulco, hoy México. Estableció el primer asentamiento permanente en Cebú. Gran parte del archipiélago quedó bajo el dominio español, creando la primera estructura política unificada conocida como Filipinas.

López de Legazpi emprendió la conquista y colonización del archipiélago de las Filipinas en 1565 al fundar las ciudades de Cebú en 1565 y Manila en 1571.

Miguel López de Legazpi el marino y explorador español que llegó al grado de almirante, estableció el primer asentamiento español en Filipinas y con ello el archipiélago se convertiría en el centro administrativo y económico del Imperio español en Asia y puerto de partida del Galeón de Manila que unía las Filipinas con Acapulco en la Nueva España y luego a Europa y con él nace la primera globalización.

De hecho, Miguel López de Legazpi, fue el primer Gobernador y capitán general de las Filipinas

Nació en la Corona de Castilla, hoy el País Vasco de España en el 1502 y murió Manila en el 1572.

Fue un explorador, militar, político, conquistador y descubridor y participó en la conquista de las Filipinas.

En 1528 a los 26 años se trasladó a Nueva España (México), desde la Península Ibérica, donde vivió durante veinte años. Ocupó diversos cargos en la administración del virreinato de Nueva España: fue escribano mayor en 1551 y alcalde mayor de la Ciudad de México en 1559.

Las expediciones al Pacífico (El gran Lago) como se lo conocía al Pacífico en ese tiempo, podían llegar a las Filipinas, pero no podían encontrar una ruta de retorno. entonces se encargó a Luis de Velasco, segundo virrey de Nueva España, y sobre todo al intrépido, inteligente y perspicaz fraile agustino Andrés de Urdaneta, encontrar una forma de retornas a la Nueva España, ir era posible, pero no había forma de retornar por el Pacífico. Ellos lo entendieron así En 1565, el fraile Urdaneta logró descubrir la ruta de regreso. Para lograrlo, ascendió por el norte del Pacífico hasta alcanzar el Japón hasta encontrar los vientos y corrientes que lo llevaron a las costas de América del Norte (la actual California), descendía luego hasta el puerto de Acapulco en la Nueva España (México).

En ese contexto nace el Galeón de Manila, conocido como la Nao de China, fue una emblemática ruta comercial marítima española (del imperio Español en Europa y en América)  que conectó Asia y América durante 250 años desde 1565 a 1815, allí el mundo se hizo pequeño.

Funcionó como el primer sistema de comercio global, unía tres continentes y promovía un gigantesco intercambio económico, pero sobre todo cultural.

Esta ruta permitió el incesante y rentable intercambio de especias, de plata y seda. La ruta operaba de forma anual y a veces salían hasta dos barcos al año, cargados a tope con mercaderías novedosas, valiosas y apreciadas en los mercados de destino, que tardaban alrededor de dos meses en ir y quizá seis en retornar y era frecuente que en estos viajes moría la mitad de la tripulación, pero las ganancias valían la pena, por esta razón los marineros cuando se iban a embarcar hacían su testamento y ellos transportaban productos y bienes de lujo entre ambos extremos del océano y eso era una actividad muy rentable.

De América a Asia: Se enviaban enormes cantidades de plata mexicana, recurso vital para acuñar monedas, el “quinto real”, la moneda de intercambio mundial, (lo que podría equipararse como el dólar de hoy) y era aceptado en la China y eso era difícil.

Los galeones traían productos de lujo procedentes de China y otros países asiáticos, esto incluía seda en rama y tejida, porcelana, especias, marfiles y muebles tallados.

Desde el puerto de Acapulco, gran parte de estas exóticas mercancías asiáticas eran trasladadas por tierra hasta Veracruz y desde allí, embarcadas en la Flota de Indias hacia España y el resto de Europa.

Este sistema comercial no solo movió riquezas, sino que también intercambió tecnología, flora, fauna, religión e ideas. Unió en un mismo circuito las culturas asiática, americana y europea por 250 años. Hasta el declive de la ruta que llegó en el siglo XIX a causa de las guerras de independencia en América, que cortaron la comunicación terrestre hacia los puertos y el último de estos galeones realizó su viaje final en 1815.

Fundación de Manila

La prosperidad del asentamiento de Maynilad atrajo la atención de Legazpi en cuanto este tuvo noticias de su existencia en 1568. Para su conquista mandó a dos de sus hombres, Martín de Goiti y Juan de Salcedo, en expedición al mando de unos 300 soldados y entre ellos había los que provenían de Tlaxcala, los Tzalxltecas a Maynilad que era un enclave musulmán, situado al sur de la isla de Luzón, dedicado al comercio.

Salcedo y Goiti llegaron a la bahía de Manila el 8 de mayo de 1570, después de haber librado varias batallas por el norte de la isla contra piratas chinos. Los españoles quedan sorprendidos por el tamaño del puerto y fueron recibidos de forma amistosa, acampando por algún tiempo en las proximidades del enclave. Al poco tiempo se desataron incidentes entre los nativos y los españoles y se produjeron dos batallas, siendo derrotados los nativos en la segunda de ellas, con lo que el control de la zona pasó a manos españolas después de los correspondientes protocolos y ceremonias de paz, que duraron tres días. Fue el Rajah Matanda quien entregó Maynilad a López de Legazpi.

Legazpi llegó a un acuerdo con los gobernantes locales y se acordó fundar una ciudad que tendría dos alcaldes, doce concejales y un secretario. La ciudad sería doble, la intramuros, española y la extramuros indígena.

Con la conquista de Maynilad se completó el control sobre la isla de Luzón, a la que Legazpi llamó Nuevo Reino de Castilla. Reconociendo el valor estratégico y comercial del enclave, en junio de 1571 Legazpi fundó La Siempre Leal y Distinguida Ciudad de España en el Oriente de Manila y la convirtió en la sede del gobierno del archipiélago y de los dominios españoles del Lejano Oriente.

Cuatro años después de su fundación, Manila sufrió un ataque a manos del pirata chino Lima-Hong. Sin embargo, las fuerzas españolas dónde formaban parte los soldados Tlaxcaltecas expulsaron a la flota mercenaria chino-japonesa.

En 1582, durante los Combates de Cagayán en las Filipinas, un contingente de guerreros tlaxcaltecas aliados a la Corona española se enfrentó a un ejército de piratas japoneses que incluía samuráis (wakos). La contienda se saldó con una victoria para las fuerzas combinadas hispano-tlaxcaltecas.

En el siglo XVI España estaba en su apogeo de conquista y Filipinas era clave para el comercio entre América y Asia año desde el año 1582 y por cerca de tres siglos.

Desde México, la Nueva España salían barcos hacia Las Filipinas una colonia clave para comercias con China, Japón y el Sudoeste asiático.

Los españoles iban con soldados indígenas en especial del pueblo de los tlaxcaltecas, del pueblo de los mismos que ayudaron a Cortez a derrotar a los Mexicas y que fueron aliados y parte clave para el ejército español por su valentía, diciplina y experiencia en el arte de la guerra.

Ellos fueron a luchar al otro lado del océano que estaba llena de piratas, los Wakos, entre ellos japoneses muchos de ellos samuráis sin jefe conocidos como los ronies también había chinos y coreanos.

Los soldados tlaxcaltecas eran soldados del ejército español, (en mi mente los pensé con taparrabos), pero eran soldados con uniforme a la usanza española, mientras los piratas asiáticos estaban entrenados tenían armas y eran brutales.

En 1582 una flota de piratas liderada por un japonés llamado Tay Fusa llegó a la región del Rio Cagayán en el norte de Filipinas, atacaron a los poblados y pusieron en Jaque a la autoridad española.

El gobernador de Filipinas en ese momento Gonzalo Ronquillo miraba como los Wakos hacían estragos en la costa norte de Luzón cerca del rio Cagayán saqueaban y robaban y amenazaban al control español con artillería y una actitud que infundía miedo.

Ronquillo le escribe el Rey Felipe II y este envía un grupo de apoyo al mando del soldado veterano de 64 años, Juan Pablo de Carrión.

Carrión llevaba una flota de 7 barcos, 5 barcos pequeños, un barco ligero y una galera.

Entre sus tropas había guerreros tlaxcaltecas que se aliaron con los españoles desde la batalla de Tenochtitlan.

En 1565 cientos de ellos ya fueron a Filipinas para ayudar en la formación del Galeón de Manila. Los tlaxcaltecas llevaban armaduras de acero, espadas de acero y sabían tácticas españolas, lo que con sus características eran una máquina de guerra.

Carrión y su gente llegaron a la zona y encontró que alrededor de 600 piratas estaban en posición de guerra y estaban bien posicionados atrincherados.

Los españoles no eran más de 100, pero tenían disciplina y sobre todo estaban los tlaxcaltecas, que eran osados, rudos, sigilosos y expertos en combates en selvas y montañas, usaban dardos y cuchillos de obsidiana propios de su pueblo y su tierra.

Por su lado los samuráis contaban con espadas curvas, armaduras ligeras y una ética de lucha feroz.

Durante días hubo asedios escaramuzas y luchas cuerpo a cuerpo.

En un momento los samuráis intentaron abordar un barco español, pero fueron repelidos por los tlaxcaltecas que defendieron la nave con lanzas, flechas y fuego.

Los Waco no se rendían, pero Carrión los lleva a su terreno, a un recodo del Rio Cagayán donde tenían trincheras y los cañones escondidos cerca en la orilla.

Cuando se agotaban las municiones la lucha se realizan mano a mano y aquí es donde los tlaxcaltecas mostraban su superioridad de fuerza, entrenamiento y un espíritu indómito. Y allí es dónde a los samuráis japoneses fueron obligan a huir.
El jefe de los piratas Taifuza intentaba negociar, pedía oro para compensar sus pérdidas y prometía irse. Carrión con la fuerza de la victoria le dice “ni un centavo” y les ordena irse de Filipinas luego de que los Wakó dejaron cientos de piratas muertos y el resto huían desaforados hacia el mar.

Esta es una de las historias menos contadas de la historia hispano americana.

¿Por qué no se habla de esta batalla?

Porque historia como estas no encajan en los relatos “políticamente correcto”. Tlaxcaltecas que luchan en el ejército español, contra japoneses en las Filipinas.

Muchos historiadores miraron hacia otro lado porque había gente a la que no le agradaba y de hecho no le agrada la alianza entre los tlaxcaltecas y los españoles y lo políticamente correcto era hablar bien de México y mal de España, de los españoles y de sus aliados.

Sin embargo, la verdad histórica de la lucha de los tlaxcaltecas, en el ejército español está registrada en cartas y crónicas oficiales de la época.

Los tlaxcaltecas son un grupo étnico de origen nahua que se desarrolló y consolidó en el valle de Puebla-Tlaxcala, en el actual república de México, entre el 1200-1521 d. C. En su peculiar organización política, ellos establecieron una confederación de cuatro señoríos o altépetl autónomos: Los Tepeticpac, Ocotelulco, Tizatlán y Quiahuiztlán. La entidad político administrativa era mediante un consejo colectivo, poco habitual en la Mesoamérica prehispánica y opuesto al modelo mexica que era de orden jerárquico piramidal.

La trayectoria histórica del pueblo tlaxcalteca está marcada por su resistencia de casi un siglo contra el expansionismo del Imperio mexica, lo que le permitió mantener su independencia.

Además de su alianza con la expedición española de Hernán Cortés en el 1519. Esta decisión, motivada por su profunda enemistad con Tenochtitlan, convirtió a los tlaxcaltecas en los aliados indígenas más numerosos y decisivos para los castellanos, lo cual fue crucial en la caída del Imperio mexica y en las posteriores campañas de expansión del Imperio español.

Como resultado de esta alianza, la Corona española otorgó a Tlaxcala un estatus privilegiado, único en el Virreinato de Nueva España, que incluía la autonomía política, exenciones fiscales y el reconocimiento de su nobleza.

Su legado ha generado una memoria histórica compleja y controvertida. Mientras que desde una perspectiva histórica son vistos como cofundadores del México colonial y moderno,

La narrativa nacional surgida tras la Independencia, que se convierte en la versión oficial, se les ha estigmatizado como “traidores” de la causa indígena.

La llegada de la expedición española con Hernán Cortés en septiembre de 1519 marcó un punto de inflexión en la historia tlaxcalteca. La relación entre ambos pueblos se desarrolló en un principio por enfrentamientos militares, seguidos de negociaciones que culminaron en una alianza político-militar que resultaría determinante para el desarrollo posterior de la formación del México que conocemos. De este modo, Tlaxcala es el socio principal de la victoria española.

A los Tlaxcaltecas se les garantizó la propiedad de tierras, la exención de impuestos y servicios personales, la participación en el ejército de La Nueva España, lo que los llevaría a las Filipinas.

El legado de los tlaxcaltecas y, en general, de los pueblos nahuas en las Filipinas se puede notar en aspectos, como su gastronomía, hasta influencias en sus idiomas más hablados, el filipino y el cebuano, los cuales conservan un gran número de palabras provenientes del náhuatl.

La cocina tradicional de Tlaxcala combina herencias prehispánicas y aportes coloniales, con fuerte presencia del maíz, con los tamales, el maguey y de ingredientes regionales. Hasta ahora hay una gran variedad de platillos y bebidas típicas. Entre ellos destaca el mole prieto, un guiso de sabor intenso y espeso, los tacos de canasta, antojitos elaborados a base de una masa de maíz

Bebidas como el pulque y sus variantes elaboradas a partir del maguey, bebidas de cacao, entre tantas.

Aun hoy en Filipinas aún hay rastros del mestizaje indígena español en la comida, en palabras del Náhuatl, en algunas de las tradiciones religiosas, en la música, en la artesanía.

Durante 333 años, Filipinas fue la joya más lejana del imperio español.

Hasta que, el 01 de mayo de 1898, Theodore Roosevelt ordenó al almirante norteamericano George Dewey, durante la Guerra Hispano-Estadounidense, atacar la flota española en las Filipinas.

Esta victoria facilitó la adquisición de los Estados Unidos el archipiélago filipino y le impuso su idioma y su religión y allí cambió el rostro de Filipinas, menos español y más norteamericano.

Para finalizar, debo recalcar que los tlaxcaltecas en las Filipinas, no solo fueron soldados, sobre todo fueron semillas culturales que dejaron una huella profunda en las antípodas mexicanas de la Nueva España, en las Filipinas dónde hoy celebramos la 1° Feria Virtual del Libro, como otro acierto de la Confederación Internacional de libro.

Filipinas 02

Muchas gracias

 

Fuentes:

TLAXCALTECAS CONTRA SAMURÁIS: LA BATALLA QUE NO TE CONTARON EN LA ESCUELA

Comunicreando Podcast

 Miguel López de Legazpi,en: https://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_L%C3%B3pez_de_Legazpi p

Pueblo TLAXCALTECA, en: https://es.wikipedia.org/wiki/Pueblo_tlaxcalteca

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/cagayan-batalla-entre-espanoles-y-piratas-japoneses-filipinas_17710

El Galeón de Manila, en: https://www.google.com/search?q=el+gale%C3%B3n+de+manila&sca_esv=91390b2ecb4203d7&source=hp&ei=0r4iaoeiEbXlkvQP2IatoAo&iflsig=AFdpzrgAAAAAaiLM4gTb-_SIo8R7nYXzR4KyrvDay-c7&oq=el+gale%C3%B3n+&gs_lp=Egdnd3Mtd2l6IgtlbCBnYWxlw7NuICoCCAAyBRAAGIAEMgUQABiABDIFEC4YgAQyBRAAGIAEMgUQABiABDIFEAAYgAQyBRAAGIAEMgsQLhiABBjHARivATIFEC4YgAQyCxAuGIAEGMcBGK8BSOVBUABYrBlwAHgAkAEAmAHMAqABmw-qAQcwLjYuMy4xuAEByAEA-AEBmAIKoALUD8ICCxAAGIAEGLEDGIMBwgIOEAAYgAQYigUYsQMYgwHCAgsQLhiABBixAxiDAcICCBAAGIAEGLEDwgIOEC4YgAQYigUYsQMYgwHCAhEQABiABBiKBRiNBhixAxiDAcICCBAuGIAEGLEDwgIREC4YgAQYsQMYgwEYxwEY0QPCAg4QLhivARjHARjJAxiABMICCxAuGK8BGMcBGIAEwgILEC4YgAQYxwEY0QOYAwCSBwcwLjYuMy4xoAf0lAGyBwcwLjYuMy4xuAfUD8IHBDItMTDIByeACAE&sclient=gws-wiz

En nuestro próximo viaje a la Provincia del Carchi iremos a FERNANDEZ SALVADOR

En nuestro próximo viaje a la Provincia del Carchi iremos a FERNANDEZ SALVADOR

De las fotografías realizadas por nuestro amigo Marco Villacorte Fierro, me ha llamado la atención la belleza estética interior y exterior del templo de la Parroquia de Fernández Salvador, que cuentan fue construida con base de mingas ciudadanas en el año 1951, por los lugareños católicos y que celebra con algarabía la fiesta de la Virgen del Sagrado Corazón de María.

Fernandez Salvador templo 01

De la misma manera me parece curioso que por una serie de decisiones políticas, económicas y comerciales a la parroquia Fernández Salvador, casi no le quedan niños y que, si la tendencia sigue, está condenada a la vejez de su población, a la muerte del poblado como tal y su potencial desaparición.

Trayectoria intelectual de Jorge Mora Varela

Trayectoria intelectual de Jorge Mora Varela

Trayectoria intelectual de Jorge Mora Varela

La trayectoria de Jorge Mora Varela se caracteriza por la convergencia entre academia, análisis sociopolítico, literatura e identidad regional. Su perfil reúne elementos poco frecuentes en el ámbito intelectual ecuatoriano: formación empresarial, actividad docente universitaria, producción literaria y participación constante en debates públicos sobre política, cultura y relaciones internacionales.

Formación y construcción intelectual

Nacido en Tulcán en 1958, Mora Varela desarrolló una formación multidisciplinaria. Es Ingeniero en Empresas y Magíster en Docencia Universitaria e Investigación Educativa. También participó en programas internacionales de formación en Roma y realizó estudios doctorales en Humanidades en Argentina.

Esta combinación de administración, pedagogía y humanidades explica buena parte de su estilo intelectual: un enfoque que mezcla análisis estructural, reflexión cultural y preocupación por la formación ciudadana.

Trayectoria académica

Su carrera está estrechamente vinculada a la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), donde ha ejercido como docente en áreas relacionadas con negocios internacionales, finanzas, comunicación y ciencias sociales. También ocupó la dirección de la carrera de Negocios y Relaciones Internacionales.

Dentro de la PUCE aparece además como tutor y director de investigaciones universitarias sobre comercio internacional, proteccionismo, relaciones Ecuador-China y política económica.

En términos de trayectoria académica, destacan tres rasgos:

  • Vinculación entre teoría y coyuntura internacional.
  • Formación de estudiantes en comercio y relaciones internacionales.
  • Interés por conectar educación superior y realidad política ecuatoriana.

Su artículo sobre la universidad ecuatoriana en tiempos de la Revolución Ciudadana refleja precisamente esa preocupación por la relación entre Estado, educación e ideología.

Producción literaria

La faceta literaria de Mora Varela gira alrededor de la memoria, la identidad carchense y la reflexión social.

Entre sus obras mencionadas públicamente destacan:

  • Retazos del Tiempo
  • Travesía en Otro Tiempo
  • Una Mirada llamada libertad
  • Un siglo bajo el pincel de Los Lindojo

Su libro Retazos del Tiempo, publicado por Editorial El Conejo, ha sido descrito como una recopilación de relatos vinculados a los paisajes y símbolos culturales del Carchi.

Rasgos de su escritura

Su narrativa presenta varios elementos recurrentes:

  • Recuperación de la memoria regional.
  • Reivindicación de la identidad fronteriza.
  • Uso de referencias simbólicas y realismo social.
  • Interés por el componente ético y humano de los personajes.
  • Crítica a la deshumanización política y cultural.

Más que una literatura experimental, su obra parece orientarse a preservar imaginarios culturales y fortalecer la identidad colectiva del norte ecuatoriano.

Analista sociopolítico e internacional

Otro eje importante de su trayectoria es el análisis político y geopolítico. Sus columnas y ensayos publicados en medios regionales y espacios digitales abordan:

  • frontera norte,
  • narcotráfico,
  • democracia,
  • identidad nacional,
  • relaciones internacionales,
  • educación,
  • ciudadanía,
  • crisis políticas ecuatorianas.

En sus análisis suele combinar:

  1. perspectiva histórica,
  2. lectura política regional,
  3. enfoque cultural,
  4. preocupación ética.

Su producción evidencia especial interés por la relación Ecuador-Colombia y por los impactos sociales de la violencia transfronteriza.

Dimensión regional e identidad carchense

Uno de los aspectos más distintivos de su trayectoria es la defensa de la identidad cultural del Carchi. En varias publicaciones sostiene que la provincia debe “universalizarse” fortaleciendo primero su propia identidad.

Ese enfoque lo ubica dentro de una tradición intelectual regionalista ecuatoriana donde la cultura local no es vista como aislamiento, sino como punto de partida para la proyección nacional e internacional.

Valoración general de su trayectoria

La trayectoria de Jorge Mora Varela puede interpretarse como la de un intelectual regional con proyección académica nacional. Su trabajo integra cuatro dimensiones:

Dimensión

Característica principal

Académica

Formación en negocios, docencia e investigación

Literaria

Recuperación de memoria e identidad cultural

Analítica

Reflexión sociopolítica e internacional

Social

Formación de jóvenes y participación pública

 

Su perfil no corresponde exclusivamente al de un académico tradicional ni únicamente al de un escritor literario. Más bien, se acerca al modelo de “intelectual público” vinculado a educación, cultura y debate político, nacional, regional y mundial.