Entre el Beccacece y la Atamaint
Chuta, estos personajes son capaces de ver más allá de lo evidente, son requeté inteligentes, más que el común de los mortales, ellos ven, interpretan, entienden y analizan cosas que ninguno de nosotros puede hacer.
Claro lo de Beccacece es descubrir, administrar y potenciar las posibilidades ganadoras del juego de la selección ecuatoriana de fútbol y que nadie las había visto, solo él porque es parte del grupo de los “iluminados” y la Presidenta del CNE Diana Atamaint, al adelantar la fecha las elecciones o de las votaciones (ella descubre que votar y elegir no son sinónimos), que sus fuentes científicas (no han de ser los del INAMHI, porque ellos no le pegan una) le han informado que en febrero del 2027 va a llover a lo bestia y que el 5% de los votantes tendrían dificultades para ir a sufragar (No sé si a elegir o a votar) y ellos, los dos, el Beccacece y la Atamaint nos demuestran que los simples mortales somos “limitaditos”, “pendejones”, “miopes”, que ellos son los pilas.
Claro, lo del Beccacece es fácil, solo es fútbol y si fracasan con una “puteada” se arregla y si la selección gana, el entrenador argentino nos podrá ver por encima del hombro y los aficionados nos declararemos oficialmente “pendejos”.
Pero ¿y lo de la “Atamanit” y su combo? Aquellos que parecen eternos porque el CPCCS no ha sido capaz de recambiar, que nos llevaron a las urnas en plena “pandemia” sin vacunas, en fila india y con mascarillas.
Ahora porque el organismo técnico prevé con un 62% de probabilidad el Fenómeno del Niño afectará de forma significativa a una parte de la población de la costa ecuatoriana.
El CNE con una votación de 4 a favor y 1 en contra, adelantan las elecciones por 75 días y lo ridículo es ver a la Atamaint y al vicepresidente, el Pita en los medios de comunicación intentar justificar el adelanto de las elecciones sin la preparación desde lo legal, desde lo argumentativo y desde lo comunicativo.
En este escenario los “actores políticos” le dan rienda a sus manifestaciones desde los que reclaman la ilegalidad de lo adoptado por el CNE, a los que juegan a ser víctimas y desde esta victimización intentan ganar votos a rio revuelto.
No acabo de entender a los cuatro de los cinco vocales del CNE en sus decisiones, aunque tengo algunas teorías:
- ¿Son más papistas que el Papa? Y rayan en el “pendejismo”.
- ¿Están afectados por el “buenismo” (esa tendencia a intentar contentar a todos a cualquier costo)?
- ¿Obedecen a intereses del poder político para perjudicar el fantasma de turno, en este caso a la RC5?
Solo sé que la decisión del CNE obscurece la seguridad jurídica, la certeza electoral y la igualdad de oportunidades.
Mueve el avispero político, porque mover la fecha de las votaciones es una decisión de enorme carga política, afecta el sector de los más sensibles del precario sistema democrático ecuatoriano.
Y como diría mi abuela: Buenamente hacen tonteras, porque en lugar de ayudar, entorpecen, pero cómo des digo esto al los 4 de los cinco vocales del CNE y también vale para el Beccacece, si no quieren o no pueden escuchar a nadie, más que a sí mismo.
A estos seres que se creen iluminados y no se dan cuentas que solo son hijos del Narciso.
Jorge Mora Varela

