Según la lógica de algunos países, las mujeres debemos mostrar suficiente piel para demostrar que no somos terroristas.
ENTRE EL BIKINI Y EL BURKINI
En una playa francesa, cuatro policías se acercan a una mujer y le exigen que se quite la ropa o se marche ¿Cuál es la razón por la que se podría exigir a otra persona que se desnude a la vista de cientos de turistas?
En Francia parece ser que el burkini que “manifiesta de forma ostentosa una pertenencia religiosa”, o dicho en otras palabras, preferimos que muestre la piel suficiente a fin de demostrar que usted no es terrorista.
Esto de la mano de una cultura (occidental) que no ha logrado entender que no todas las personas de oriente medio son extremistas o terroristas con ansias de acabar con el mundo occidental y sus valores; sino que muchas de ellas han huido de su país de origen por temor a la guerra, la tortura, el secuestro o la desaparición, para encontrarse irónicamente con otra clase de persecución aún más absurda porque en nombre de la libertad de conciencia se pretende exterminar sus creencias y sus costumbres u “occidentalizarlas”.




