¿FUE ATINADO CONDECORAR A CRISTINA FERNÁNDEZ?
El 29 de septiembre de 2016 la Asamblea Nacional del Ecuador otorgó la condecoración “Manuela Sáenz” a la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner.
Este hecho me trajo a la mente un ejercicio propio del proceso de formación que ponía en práctica el Padre Edison Landázuri, con los jóvenes que frecuentábamos la Parroquia “La Dolorosa” de la Ciudad de Tulcán, quien sostenía que no es posible establecer ningún plan de evangelización a un pueblo carente de formación humana.
En una reunión de más de cincuenta jóvenes, el Padre Édison colocó una hoja de papel sobre mis ojos y me pidió que lea…
- Yo contesté que no era posible porque está demasiado cerca; de a poco fue alejando la página y en un determinado momento y a una cierta distancia, podía leer el papel sin ninguna dificultad pero a medida que la alejaba de mí, la lectura se hacía imposible.
Con el tiempo ese juego en apariencia simple tiene una gran dosis de sabiduría, para poder analizar de la mejor manera posible los hechos sobre todo cuando tienen fuertes y complejas implicaciones sociales, políticas, económicas. Por ello es que frente a decisiones como las de condecorar a un ex mandatario se debe tener una adecuada y suficiente perspectiva histórica y en el caso de la condecoración a la expresidenta Cristina Fernández, esta pierde su valor simbólico, porque no tiene la suficiente distancia para dimensionar el impacto del gobierno liderado por la exmandataria.


