¡ESTÁS EQUIVOCADO!
La habilidad que tienen algunas personas para señalar con el dedo y desacreditar a quien “está equivocado” la podemos encontrar con facilidad en escenarios diversos como la escuela, los templos, el hogar, las tribunas políticas, los medios de comunicación, las redes sociales o en la calle. Entonces poner malas notas, condenar, estigmatizar, gritar, agredir o destrozar a los demás es el pan nuestro de cada día.
El modelo de control social, político o cultural se ha construido en el transcurrir de los tiempos; hechos aparentemente lejanos en tiempo y espacio influyen aun en la cotidianidad…
En el siglo IV antes de Cristo en la Academia de Platón en Grecia educarse era un acto de los hombres libres; la obligatoriedad de instruirse era para los esclavos o los militares, esta se hacía con dolor y sufrimiento, ellos se preparaban en instituciones coercitivas donde se entrenaban en tareas precisas para que funcionen como piezas de un mecanismo al servicio del poder, domesticados y amaestrados para obedecer o mandar con el riesgo de ser castigados si se atrevían a romper los límites o las condiciones señaladas.


