“En democracia cualquier ciudadano puede ser presidente y al mismo tiempo asusta que cualquiera pueda serlo”. La República de Platón (Siglo IV antes de Cristo)
El Estado, la democracia y las protestas.
En el libro La República, el filósofo griego Platón plantea como la ciudad ideal al lugar donde todos los ciudadanos son hermanos y que cuando la divinidad los moldeó, puso oro en los sabios y filósofos y por eso los convirtió en los elegidos para gobernar, en los guerreros puso plata y bronce en los campesinos y artesanos y si alguien desafiaba el orden establecido era condenado a muerte.
Para conseguir que los intereses de la ciudad se alcancen los gobernantes estaban autorizados a mentir, “sólo ellos podían engañar a sus enemigos o a los ciudadanos si era en beneficio del Estado”, entonces se inventaban" mentiras piadosas o nobles" que con el tiempo se convertían en mitos y luego en verdades.


