Esta llamada me llevó a mirarme en el espejo
Hace unos minutos recibí una llamada de un número desconocido a mi teléfono, la persona que me identifica por mi nombre y me ofrece visitarme para ofrecerme los servicios exequiales del “Campo Santo Monteolívo”…
No pude detener la carcajada….
Pero por si acaso fui a mirarme en el espejo y claro que han pasado los años, pero todavía no voy a colgar los guayos…
No es la primera llamada sui géneris que recibo, además de los infaltables planes de medicina prepagada, seguros de vida, planes de ahorro, inversiones, de telefonía celular, tarjetas de crédito, premios de consumo “sin ningún compromiso”, o de las ventas de electrodomésticos, las infaltables ollas carísimas o de servicios de mantenimiento de los electrodomésticos que ya no tengo.


