La playa dónde al morir la poeta nació Alfonsina y el mar
Tenía la oportunidad de ir al océano Atlántico, en dónde por primera vez en mi vida podría observar cómo empieza el día cuando el sol nace desde el mar, la posibilidad de observar este hecho natural me llenaba de emoción, pues yo vengo desde el lado del mundo dónde el sol muere en el océano para que llegue la noche.
Me sentía como niño que quería dormir pronto para observar algo que nunca había visto “el nacimiento del día que nace desde el mar”, como un regalo que me daba la vida en mis años otoñales.
Como en las mejores películas de drama: amaneció y la neblina acompañada de una ruidosa tormenta no permitía ver nada. En el segundo amanecer apenas el filo del mar y las escolleras que rompían la monotonía del mar gris.


