La Trocha

LA TROCHA

 

 

SINOPSIS

Nací en la frontera. Mi identidad es ser ecuatoriana y colombiana. Mi familia ha vivido de “La Trocha”; esa calle angosta y empedrada que existe en los límites de las naciones. Ser ilegal y oculta caracteriza a este lugar que sostiene la economía de una gran sección de la población. Allí la ley la hace cada ser humano.

Mi abuelo Leonardo murió en “La Trocha” en 1970. La “historia oficial” dice que se cayó al río. Su cuerpo fue encontrado días después. La “historia no oficial” dice que murió traficando alcohol, instalando una fábrica destiladora en el “medio”. Mi abuela Carmen tomo la posta y lo remplazó en el contrabando. Criar a sus 11 hijos era su motivación para asumir el riesgo. 

Hoy en día “La Trocha” sigue igual en apariencia. Por sus calles, “los trocheros”; en lugar de la mula ahora usan motos. El pasamontañas y el poncho son los mismos. Sin embargo, además del tráfico de víveres y sustancias “sujetas a fiscalización” hoy la realidad marca los cuerpos de las personas que se atreven a cruzar los pasos informales por cualquier razón, la migración una de ellas. 

En los últimos años “La Trocha” se ha convertido en cementerio de mujeres anónimas que son arrojadas en quebradas y ríos. Mi cuerpo recibe el golpe sistémico de las noticias que alertan de otro feminicidio. El estado no puede legislar. Hoy me pregunto sobre la muerte de mi abuelo y las muertes de las mujeres que son silenciadas en la frontera. ¿Existe alguna conexión entre el pasado y el presente? 

Mi abuelo perdió la vida siendo ilegal, contrabandeando para darle a su familia un mejor porvenir. Quizás lo extinguieron los antepasados de los actuales narcos. Las mujeres mueren por causas distintas. Ser femenina es un riesgo añadido en un territorio donde el cuerpo es el producto para traficar. “La Trocha” y los cuerpos. La indolencia flota sobre el agua. Yo, al igual que mi abuela decido ponerme en riesgo para continuar la historia. 

En la vida siempre hay cuestiones ocultas. Ponerlas en luz y señalar su existencia es parte de un pendiente. Mis antepasados me piden un tiempo para el indulto. Yo respiro y pongo mi cuerpo femenino que es el lienzo por donde se escribe el límite de “La Trocha”. En esta obra el pasado y el presente hacen visibles las tragedias de los cuerpos que se sometieron a caminar por los bordes de la sociedad. “La Trocha” sigue allí, latiendo a destiempo y marcando su propia ley.

 

 

PUESTA EN ESCENA

“LA TROCHA” es una pieza de artes escénicas compuesta por elementos del performance, la danza contemporánea, la dramaturgia y las artes audiovisuales. En ella, la artista, Johana Sánchez Armas, recorre un guion escénico donde reflexiona sobre la realidad de los cruces ilegales en la frontera Ecuador - Colombia. Desde la tragedia familiar de la muerte de su abuelo hasta el presente de los feminicidios. Johana testifica la existencia de un lugar invisible. 

Durante este relato se busca mirar las contradicciones del sistema y ponerlas en escena. Lo oculto juega con lo visible; lo ilegal con lo legal, el pasado y el presente marcan los tiempos. En este sentido, las dualidades serán parte clave de la estructura y dramaturgia de la obra. Esto será presentado en el escenario a partir de un diseño creativo que jugará con los contrastes de los objetos y de la composición espacial. 

Un telón negro divide el escenario en dos. La luz de cada hemisferio es distinta. Johana atraviesa la división del escenario. En cada mitad, un proyector presenta imágenes; fotografías, videos, documentos, recortes de prensa. La proyección golpea la cuerpa de la artista que es lienzo donde se escribe esta obra. 

El performance trabaja la capa de la palabra hablada. La misma es enunciada por Johana cargando un peso dramático. La voz tiene matices informativos y personales. La memoria sobre la vida y muerte del abuelo tendrá presencia a partir del sonido del testimonio de su familia. El registro documental añade otra capa a la obra. La familia conforma un momento especial donde la sonoridad habita el escenario. La palabra acciona sobre el movimiento de la performer. Los testimonios actuales de las mujeres que han sobrevivido a la Trocha marcan el contraste temporal de la escena. Un encuentro con la memoria que reflexiona desde lo particular los entramados más profundos y oscuros de este territorio. 

Por momentos Existen objetos en escena. La artista utiliza durante la obra símbolos de “La Trocha” que serán empleados. Un pasamontaña, un poncho, botas, guantes. Una motocicleta que habita como parte del todo que representa un espacio velado. El personaje “Trochero” se posesiona del cuerpo de la artista performática que dialoga con esa sombra en medio de las escenas. “La Cacharrera” resucita y lanza un conjuro. “El feminicida y la víctima”, un relato del presente.

Finalmente, la música y los componentes sonoros marcan la identidad de “La Trocha”. La colombo-ecuatorianidad posibilitan momentos de danza y movimiento

 

PREMIOS Y MENCIONES

2022 - IBERESCENA . - Fondo iberoamericano de apoyo a las artes escénicas. Ayuda a la cooproducción de obras escénicas.

 

2022 - CASA MITÓMANA CENTRO CULTURAL. - Quito - Ecuador. - Espacio de formación “Lagartijas tiradas al x|sol” - Premio al mejor proyecto.