A la ciudadanía tulcaneña, presento mis disculpas por la manera grosera y grotesca de presentar el comentario respecto al aspecto de la plaza principal de la ciudad de Tulcán.
LA CARA DE TULCÁN EXIGE UN CAMBIO EXTREMO
Luego de más de medio siglo de haber destrozado de manera irreversible el rostro republicano de la plaza principal de la ciudad de Tulcán y la triste normalización de una facha fea, descuidada e incompleta, deseo llamar a la conciencia ciudadana y esta vez de manera grosera y por ello presento mis disculpas, para ver si una vez por todas las nuevas autoridades de la ciudad, sus fuerzas vivas, los grupos con capacidad económica o productiva o la población civil, pueden revertir y embellecer el rostro de la Capital de la Provincia del Carchi.

En la década de los 90 del siglo pasado, migré de mi ciudad y como la mayoría de coterráneos, de vez en cuando nos es grato volver a casa, a nuestra tierra, a nuestras calles, a disfrutar de los amigos.
Sin embargo, NO puedo acostumbrarme a volver y encontrarme con el rostro de mi ciudad, de Tulcán que adolece de un proceso de deterioro crónico, que habla mal de sus responsables y de sus habitantes. En las páginas de @TulcanOnline, hemos llamado la atención de la ciudadanía, para revertir esta tendencia, esperando que la población se percate, observe y se duela de una situación que de tan cotidiana se volvió normal y por ello invisible.





