EL HOMENAJE A RICHARD CARAPAZ, ENTRE LA EMOTIVIDAD Y EL ENOJO
El martes 12 de junio del año 2.019, luego de vencer el Giro de Italia, arribó a la ciudad de Tulcán, el pedalista Richard Carapaz y el pueblo se volcó a las calles de la localidad para recibir a uno de sus más destacados hijos y este NO fue un hecho aislado, porque junto a él llegaron las ventanas informativas que por unos instantes nos mostraron al mundo.
Y fue sobrecogedor la manera como el pueblo se entregó al joven deportista que disfrutó del afecto, la admiración y la identificación con la magnífica gesta victoriosa de uno de los suyos y el mundo fue testigo de este momento emotivo e inolvidable.
Y sin embargo la ceremonia me dejó una sensación contradictoria que raya entre la felicidad y la incomodidad.
Desde mi punto de vista, la respuesta de las autoridades para la ocasión NO fue la adecuada, NO entendieron el alcance informativo del evento que tuvo ribetes internacionales y NO aprovecharon de manera inteligente la ocasión para mostrar su pueblo al mundo, porque Carapaz con su victoria nos pone en primera línea y esta puede ser la gran oportunidad para la ciudad y la Provincia.






