NO ENTIENDEN Y TODAVÍA SE PONEN BRAVOS

NO ENTIENDEN Y TODAVÍA SE PONEN BRAVOS

No mismo

No entendemos las reglas, las normas, peor las indicaciones.

Entonces, lo de la “falta de lectura comprensiva”, que acaban de descubrir las Pruebas Pisa tiene muchísimos años de reinar en el Ecuador.

 

NO ENTIENDEN Y TODAVÍA SE PONEN BRAVOS

 

El Metro de Quito, es un buen lugar para observar.

Hay personas a las que “les vale madre”, las personas que hacen fila para ingresar de forma ordenada al medio de transporte y pasan por encima del resto, sin importar el orden, la edad o el género, nada de nada.

Y se sientan dónde quieren, no entienden la cortesía o el asiento rojo que indica que está destinado a personas que tienen preferencia (discapacidades, tercera edad o mujeres en estado de gestación), lo utilizan y fingen estar dormidos, ¿frente a semejante estratagema?, nada de nada.

Y si alguien reclama, se sienten agredidos porque NO han hecho nada mal, ante lo cual sacan a relucir sus mejores destrezas y se vuelven agresivos, porque según estas personas no hay razones para llamarles la atención.

Si no entienden las reglas, ni las normas ni las señales, entonces ¿Eso los convierte en inocentes y con derecho a agredir?

Y allí sacan a relucir sus mejores talentos:

Su capacidad insultológica (neologismo que combina la ofensa y la lógica que lo soporta).

Su variedad de improperios.

Su amplia gama de amenazas:

            • Yo si te conozco
            • Y se dónde vives.

Parecen que aprendieron de los mejores maestros, esos que se forman (se deforman) en las pasantías frecuentes en las funestas cárceles del país.

Así que señores de las Pruebas Pisa, llegaron tarde.

En el Ecuador, la falta de lectura comprensiva y la incapacidad de entender las reglas, las normas, peor las indicaciones, se han vuelto parte de nuestra cultura.

No me creen, salgan a la calle, vayan en transporte público (incluye el Metro de Quito) o en cualquier espacio público

Una pena.

 

Jorge Mora Varela