Cómo me gustaría vivir en un espacio-tiempo donde los actos que rayan en el delito social, (el robo, el abuso, los sobreprecios como los que en el ECUADOR de la PANDEMIA se denuncian y quedan en la impunidad) se castiguen con la MUERTE en la hoguera, la amputación o el flagelo público, a aquellos que en la jerga de pueblo se denominarían como:
¡QUE HIJOS DE PUTA!
Una PANDEMIA como la que nos aqueja es parte de realidad del mundo, no es la primera ni será la última y en tiempos de la hiperconectividad han quedado en evidencia una serie de responsables y culpables.
Las decisiones políticas de favorecer a una minoría poderosa, dueña del capital a costa de dejar en la precariedad y vulnerabilidad a la mayoría de la población en sectores como la salud donde por ejemplo sus profesionales se exponen y mueren por NO tener las medidas de seguridad mínimas (dizque no hay presupuesto), mientras se aprovechan de la situación y se benefician de SOBREPRECIOS inmorales en la compra de insumos.
Escuchamos con estupor al Viceministro de Salud a un ignorante (alguien que ignora), que aseguraba que usar implementos de seguridad a los médicos era innecesario , mientras el país tiene a muchos de sus profesionales de la salud contagiados con el covil 19 o la muerte de médicos, enfermeras y personal de la salud, en un acto absurdo, inaceptable y condenable y a renglón seguido el Ministro de Salud está bajo sospecha de tener contratos millonarios en plena crisis de salud.
Señor Presidente Lenín Moreno y Señor Juan Carlos Zevallos les exijo una explicación adecuada.





