EL ARMAGEDÓN DEL SIGLO XXI
En un momento del mes de marzo del 2020, se dio la orden de refugiarnos en nuestros hogares y el momento se me asemeja cuando en un vuelo de avión, el piloto ordena a los pasajeros por los altoparlantes, que nos pongamos la mascarilla de oxígeno, permanezcamos en nuestros asientos, con los respaldos verticales y con el cinturón de seguridad puesto, mientras tienes una sensación de vacío insoportable, porque vas cayendo... y luego…. Silencio…
Por primera vez en nuestras vidas, la nave que transporta al todo el mundo, enfrenta un peligro distinto y desconocido, entonces de momento nada es cierto, por eso les pido a todos, que tengamos serenidad, porque nadie tiene el control de nada.
Es una situación tan nueva, tan abrumadora, que la imagen del mismísimo Papa Francisco, caminando solo en la Plaza de San Pedro en el Vaticano antes de impartir la bendición especial "urbi et orbi", deja ver su desconcierto e impotencia frente a este extraño fenómeno global.

Fuente: Quotidiano La Repubblica, 28 Marzo 2020.





