¿????? ??????????
Por #ElAmigoFroy
Su rostro evidenciaba todos los males que un hombre pueda tener. Apegado contra la pared, trababa de dar unos cuantos pasos mientras que su cabeza se caía y su mirada perdida buscaba algo entre la nada.
Sus manos y su piel en general, prietas, calcinadas. Respiraba con fatiga y algo pronunciaba, aunque sus ideas estaban fuera de contexto. En cuanto giré la esquina de la Olmedo y Ayacucho, lo visibilicé inmediatamente, pues a través de sus gestos imploraba, suplicaba, pedía, susurraba… se mostraba muy agotado.
No dudé en cambiar de mano a mi pequeño con el afán de generar una especie escudo. Parecía un muchacho, aunque por su estado aparentaba ser mayor de unos 35 a 40 años; mostraba un rostro de los nuestros: chapudo, con tonito pastuso y algunos detalles propios de los de acá. Estaba a la altura del estudio fotográfico Chacón cuando cruzamos caminos.





