¿Tenemos pendientes?

¿Tenemos pendientes?

Narrado en YouTube para OPII Internacional, en: https://youtu.be/ENJwQW3GweA?t=1691

Me permito tomar una frase expresada en un momento de dolor por una mujer de mi pueblo Marcia, frente al cadáver de sus esposo que acababa de fallecer.

negro quedaron tantos pendientes

Y la fuerza de esa expresión tuvo un peso descomunal en mis sentidos, se la mostré a mi esposa y solo quedamos en silencio luego de leer la pregunta, que a la espera de una respuesta:

¿tenemos pendientes?

Entonces el recuerdo de nuestra vida juntos, empezó a fluir en principio como una película muda, en blanco y negro, luego fue tomando color y sonido, de repente se llenó de risas, la de esos locos bajitos, como dice la canción de Serrat:

Esos que a menudo se nos parecen y,

que crecen y un día nos dicen adiós.

 

Y luego la película volvió a quedar en el silencio doloroso del nido vacío.

¿tenemos pendientes?

La vida la fuimos haciendo de a poco, de acuerdo a las circunstancias, a las exigencias, a las limitaciones, a los obstáculos, a los esfuerzos, a los logros.

Hasta que un día noté el gris de mis cabellos y las grietas en mi frente.

Y claro que sin darnos cuenta se fueron cumpliendo los pendientes, los ciclos, para luego cerrar las puertas que había que cerrar y dejar las ventanas necesarias a la espalda, para mirar.

La pregunta de Marcia frente al cadáver de su esposo: “Negro quedaron tantos pendientes....

Resuena en mi ser como una alarma urgente que hay que atender, antes de que alguno de nosotros la pronuncie frente al cadáver del otro.

¿tenemos pendientes....?

Y siempre hubo pendientes que se convirtieron en la realidad de la vida en lo que llamamos hogar.

Cosas que construir, abrazos que recibir, tardes por disfrutar, lugares que conocer, caminos que recorrer, amaneceres que contemplar, ceremonias que celebrar, nuevos rostros que esperar, deudas que pagar, besos por dar, besos por recibir, sueños que cumplir.

Hasta que a la hora de partir sea sin pendientes, de manera que el:

“Negro quedaron tantos pendientes....”

Se la pueda canjear sin dolor por la existencia ya vivida juntos, en esta paradoja a la que llamamos vida.

 

Jorge Mora Varela