Una historia que parece sacada de la prehistoria y que me da la sensación de haberla vivido en el mundo de los dinosaurios.
EL FIN DE AÑO CUANDO NO HABÍA EL INTERNET.
Hasta los finales del siglo veinte, los ecuatorianos por lo general, terminábamos el año con las previsiones de la “Guga Ayala”, una cartomántica guayaquileña, quien parecía tener el privilegio para finalizar el año con las predicciones en los medios impresos y televisivos sobre política, deportes, economía o cualquier tema que lo exija la coyuntura. Ella tenía la última palabra.
Al parecer los medios masivos de comunicación, creían que los ecuatorianos éramos unos estúpidos y nos trataban como tal.
Desde las últimas décadas del siglo XX. el internet diversificó y abrió de manera absoluta las fuentes del conocimiento, de manera que ya no es posible imaginar el mundo sin esta herramienta tecnológica, de manera que algunos de los lectores, a lo mejor, no estén en capacidad de entender de lo que estoy hablando.






