Ausencia Eduardo

Ausencia


Eduardo

Amadísimo hermano,
abonador generoso de mi pueblo,
enriquecedor de la vida, a través de la palabra,
libre creador del pensamiento noble y bondadoso. 

No bastaba, dejar caer unas cuantas lágrimas,
para potenciar la savia de la tierra. ¡No bastaba!,
Tenías que ser parte de la tierra misma,
para que brotara vigorosa la belleza hecha palabra.