Richard es como el pueblo.
Luchador,
incansable,
sin complejos,
canchero.
Richard es como el pueblo,
él es como nosotros,
en sus modos y maneras,
en él nos reflejamos.
Richard es como el pueblo.
Luchador,
incansable,
sin complejos,
canchero.
Richard es como el pueblo,
él es como nosotros,
en sus modos y maneras,
en él nos reflejamos.
Soy tulcaneño.
Mi niñez, la recuerdo en el patio de la casa de mi abuelo,
alrededor de la pileta dónde nunca había agua,
en las frías tierras de mi pueblo;
a donde, de vez en cuando me gusta tanto volver.
Porque por mis venas corren gotas de sangre de frontera,
porque así lo delatan mis versos y mi manera de hablar,
con los usos y creencias que me regalaron sus templos,
soy, en el cabal sentido de la palabra, tulcaneño.
A la lectura de los libros hay que llegar vivido.
Acabo de escuchar a un profesor al que atiendo con frecuencia,
él sostiene que: que hay que llegar a los libros sabido,
con la experiencia y la sabiduría que da el trabajo o la vida misma,
que sería mejor leer un libro, no sin antes haber vivido,
que ningún libro puede reemplazar la vivencia de la realidad.
Para la 1° FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE BUCARAMANGA
Poesías y relatos con sabor santandereano y con sabor carchense
Publicado en YouTube, en: https://youtu.be/hBKfh0pvcHQ
En estas tierras del nororiente colombiano el Departamento de Santander y su capital Bucaramanga y del norte del Ecuador en la Provincia del Carchi y su capital Tulcán, los dos, tierra de liberales y conservadores, separadas por 1290 kilómetros y unas 23 horas de viaje por tierra, me ha llamado la atención en los dos lugares, el uso frecuente del “Usted”, sobre todo porque así lo escuché a mi abuelo en el trato ejemplar para mi abuela, el trato de mi padre para mi madre y yo lo hago, en el trato con mi esposa desde hace 40 años. Nunca la he tratado de vos, siempre de usted. Es una forma dulce de hablar con ella y ella conmigo.
Nunca lo acordamos, solo fue así desde el primer día, se ha mantenido y me gusta.
Por favor pensemos estos poemas en cualquiera de nuestros pueblos o ciudades si es Bucaramanga o Tulcán, mejor.
Le ofrezco esta tarde tres poemas, un delicioso entremés con vocablos y frases propias del mundo santandereano y carchense, en sus semejanzas y diferencias y un relato del realismo mágico.
Por favor, miremos el “usted” en la composición de los textos.
En la 1° Feria Virtual Internacional del Libro Arequipa 2024, deseo rendir un homenaje a las hermosas ciudades de Tulcán y Arequipa, que se hermanan por la belleza de sus montes.
Me gustan los pueblos que se adornan de montañas.
Es que las he visto desde la ventana de mi niñez y de mis años mozos,
las he buscado para viajar con el horizonte,
para soñar en lontananza,
para enriquecer mis sueños, para orientar la vida.
Es que fueron las cimas de las montañas de mi pueblo,
las que me cautivaron,
las que despertaron mis ganas de volar,
las que me regalaron alas y la osadía para intentarlo.
Entonces fueron el Chiles, el Cumbal y el Cerro Negro,