Un balcón para mirar juntos la vida
Con mi hijo por algunas ocasiones habíamos hecho cumbre en el volcán Chiles en la frontera entre el Ecuador y Colombia, este hecho se convirtió en un ritual en el vértice, entre un año que termina y otro que empieza y que nació cuando él era apenas un niño, porque yo quería mostrarle el mundo desde el balcón dónde podíamos verlo en su dimensión más lejana y profunda.
Esta vez en compañía de un hombre que parecería no hace tanto solo era un niño al que yo tomaba de la mano para protegerlo, ahora, la cima nos ofreció un momento sublime para sentarnos a mirar juntos el mundo desde arriba, para comulgar en la mirada, en los sueños y disfrutarlo por unos cuantos minutos.

