A partir del 12 de octubre de 1492, la vida a la interna de los conquistadores en el nuevo mundo fue compleja, difícil, llena de apremios, incertidumbres, deudas, intrigas, ambiciones, traiciones, asesinatos, muerte, entre ellos mismos, los extremeños, los castellanos, los andaluces.
Nadie estaba preparado para lo que tuvieron que afrontar, llegaron a tierras ignotas, con pobladores impredecibles, no había las especies que iban a buscar y tenían que afrontar las deudas contraídas con Luis de Santángel y sus beneficiarios, los que financiaron la expedición de Colón a Catai y Cipango al “país de las especies” y que tejieron una serie de estrategias para recuperar su inversión y pasarlas a manos de terceros y de cuartos, los que tenían que recuperar las deudas y ganar a punta de espada, mentiras, sangre y sin escrúpulos alguno.
Amigos, los invito a leer, reflexionar y disfrutar de una canto de esperanza, de inclusión y de amistad de nuestro amigo el poeta, fotógrafo, escritor de poesías y de tangos argentino Rubén Lettieri.
Solo un sueño o utopía
Ayer tuve un sueño o tal vez una utopía,
soñé que ya viene el día que todo va a cambiar,
digo siempre aquí estoy en un mundo tan selecto,
aunque nadie es perfecto, todo se puede lograr.
Es un sueño muy absurdo, en el circo de la vida,
ya no existe una alegría, solo hay que perdurar,
pero el sueño aquí lo tengo, de ver la gente contenta,
que no importe la tormenta, para que brille la paz.
En el año 2022, lamentábamos la muerte de nuestro amigo ANIBAL BENAVIDES y nuestro más grande deseo era #No más ciclistas muertos en la ciudad, la provincia, el país y el mundo, porque #EnLaBiciVaUnaVida
Por supuesto manifestaba mi profundo pesar y reconocía lo insignificante que esto resulta en relación al inmenso dolor que deben sentir sus allegados más cercanos, por la repentina e inesperada desaparición de Aníbal.
Para ciertos pueblos la venganza es una satisfacción necesaria que se debe tomar cuando ha recibido un agravio.
La venganza es un instinto natural profundo que experimentamos a lo largo de nuestras vidas, una manera de hacer justicia y abrigar la esperanza de que nuestros enemigos no vuelvan a dañarnos en el futuro.
Por lo general consiste en hacer al otro el mismo daño que se ha recibido.
Aparece escrita por primera vez en la ley mesopotámica de Babilonia del año 1760 antes de Cristo: "La ley del talión" se encuentra registrada en el código Hammurabi, donde para limitar y regular la violencia entre los humanos en conflicto señala que:
“toda persona que haya cometido una falta, deberá retribuir con la misma medida que el agravio cometido”.
En el inicio de la civilización humana, las leyes asirias eran duras y crueles
Si un hijo golpeaba a su padre, se le cortaban las manos; -
Si un hombre libre vaciaba el ojo del hijo de otro hombre libre, se vaciaría su ojo en retorno;
Si un hombre quebraba el hueso de otro hombre, se quebraría el hueso del agresor.
La Ley del Talión aparece también en el Antiguo Testamentoen el libro del Éxodo21:23-25 y en el Levítico 24:18-20, por eso es importante y mandatoria para el Pueblo Judío
Con el paso del tiempo, el pueblo hebreo le dio una interpretación más humana al “ojo por ojo” .
Fue Jesús quien transformó la ley del Talión al decir lo que se registra en Mateo 5:38-39:
Oísteis que fue dicho:
Ojo por ojo, y diente por diente.
Pero yo os digo: “No resistáis al que es malo;
antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha,
vuélvele también la otra”.
Para nosotros esa es nuestra matriz cultural cristiano-católica, “mostrar la otra mejilla” es una manera simple y sabia de terminar los conflictos.
Por esta razón nos es difícil entender las reacciones humanas en el conflicto del Medio Oriente, porque para ellos. “toda persona que haya cometido una falta, deberá retribuir con la misma medida que el agravio cometido”.
Entonces solo así es posible entender las reacciones de los judíos y musulmanes, de los árabes, de los Sirios, Iraníes, Israelíes Libaneses, Palestinos (de los NO católicos).
Para estos pueblos en conflicto eterno, la venganza es una satisfacción necesaria que se debe tomar cuando han recibido un agravio, entonces el conflicto del medio oriente no podrá morir jamás, porque la cadena de venganza será interminable.
Antes con palos y con piedras, luego con espadas y mosquetes, en el siglo XX con cañones y ametralladoras, ahora con drones y misiles y quizá terminará cuando la venganza la saldemos con armas nucleares y cuando todos hayamos muerto, quizá así se terminará la cadena infinita de la venganza.
No puedo encajar con la manera de pensar de las diversas tendencias de la contemporaneidad y me siento fuera de lugar; no puedo estar de acuerdo con lo “políticamente correcto”, no puedo, porque creo que NO debo actuar impulsado por “lo que siento” o porque “me gusta”, no puedo nadar con la corriente.
Y parecería que me encuentro en medio del fuego cruzado: ni con los postmodernos, ni los alienados, esos que responden ala tendencia de moda, a los que van todos y hacen colas interminables para estar en el lugar y en el momentos precisos, a los noveleros, a los infaltables al lanzamiento y puesta en venta del nuevo IPhone, o a los fanáticos de los estrenos de las películas, o a los infaltables a la inauguraciones de las cafeterías, o restaurantes de moda.