Dice el profesor universitario español Jesús G Maestro: “En la época de Oro española los clérigos fueron los mejores escritores de pornografía; lo hacían mejor que nadie”
Se conoce por el Siglo de Oro al apogeo de la cultura española, desde 1492 hasta 1681.
Y es que el mestizaje hispano en América, no solo fue conquista, caballos, arcabuces, sed de oro y plata, armaduras y aventuras, la Hispania encarnada en sus hombres trajeron al nuevo continente, ideas, mapas mentales, cosmovisiones, modos y maneras culturales, claro la religión católica y unas maneras sugestivas de entender el amor de la mano de una parte singular del clero y con ellos el erotismo a un continente dónde abundaba la belleza femenina sobre todo en el caribe y a los dos lados del estrecho de Panamá, las de las tierras de centro américa, en lo que sería Colombia, Venezuela y el Brasil.
De tantos y tantos clérigos del medioevo que pensaron y escribieron del amor y del erotismo, para la España naciente en la península ibérica y la américa hispana, podemos rescatar por ejemplo al Arcipreste de Hita, el municipio español de la provincia de Guadalajara, en la comunidad de Castilla-La Mancha al noreste de Madrid, Juan Ruiz, nacido en Alcalá de Henares, (1283 - 1350) él es el autor de "El Libro del Buen Amor", escrito en prosa y verso que relata las aventuras amorosas de un clérigo llamado Don Juan, (me parece que en él esconde su autobiografía en este libro), dónde evoca las dulzuras de las mujeres:
Mi amigo Hugo me compartió un texto del filósofo coreano-alemán Byung-Chul Han:
"A los filósofos ya no les interesa el presente."
Y a modo de “No tengo más que hacer”
Me pregunto:
QUÉ HUBIESE DICHO BYUNG-CHUL HAN SI HUBIESE NACIDO EN LOS TIEMPOS DE GUTENBERG 1.450
¿Qué hubiese dicho el filósofo coreano-alemán Byung-Chul Han si hubiese nacido en los tiempos de Gutenberg (el inventor de la imprenta año 1.450)?
Que "La impresión en papel despoja al mundo de su fisicalidad y de la oralidad y que agrava la pérdida de la experiencia física y oral de la comunidad”.
Hubiese asegurado que “como sociedad rechazamos todos los rituales como algo externo, formal y, por lo tanto, inauténtico".
Que nuestra vida gira en torno a nuestra pérdida de conexión entre personas de forma física y verbal en favor de la información impresa.
Se hubiese preguntado: ¿Qué tienen las personas que no tienen los libros?
Si Byung-Chul Han hubiese nacido en los tiempos de Gutenberg, habría asegurado que la era del contacto entre personas y de la oralidad habría terminado.
¿el orden personal habría sido reemplazado por el orden impreso?
El orden oral-personal, cálido y cercano, al imprimirlo, hace que el mundo sea menos tangible.
El discurso políticamente correcto parece ser: encontrar las pruebas que demuestren la pureza de mi descendencia y que además corresponda a la etnia que yo quiera o la que más me guste.
Parecería estar de moda afirmar por ejemplo “soy descendiente de los pueblos shyris, pastos, cayambis, caras, aztecas, quillasingas, mayas, castellanos, moros, judíos o cristianos”, da igual.
Es que, es que, en mi ADN existe un 60% de raíces de mi pueblo… y además mi sangre es originaria de esta tierra, porque soy O+…,
¿Por qué salir a lo desconocido y no quedarse en su propia ciudad?
Por lo general el flujo de personas se da de una ciudad pequeña hacia una grande, porque en esta última es donde se encuentran universidades, en donde hay más oportunidades de trabajo y porque no, donde están los sueños.
Una de las principales diferencias entre el Carchi y Pichincha es el origen de su población, mientras que en el norte se asentó la civilización Pasto, en la capital fueron los Shyris e Incas y desde ahí comienzan las diferencias: acento, palabras que se usan, costumbres, festividades, incluso el clima.
Estas distinciones pueden ser motivo de burla y este es uno de los primeros retos a enfrentar por los foráneos, otro gran desafío es el de estar solo, aprender a hacer las cosas que antes las hacia mamá como: cocinar, lavar la ropa, planchar, limpiar y hasta tener que aprender a desplazarse en una ciudad con mayor movilidad.
Y si a todo esto se suman las preguntas de ¿por qué se está aquí?¿para qué viniste? La respuesta es ¡para estudiar! y todo lo que implica eso: el estrés académico, cumplir con los horarios, horas y horas de estudio, pruebas, desvelos; para honrar a la familia, que el venir aquí no sea en vano y para alcanzar los sueños.