LAS PROTESTAS EN LATINOAMÉRICA SE PUEDEN EQUIPARAR CON LAS CAUSAS QUE LLEVARON A LA REVOLUCIÓN FRANCESA.

Una de las causas que desembocaron en la Revolución francesa, el estado de terror y la muerte en la guillotina de los monarcas y sus cortes fue la banca rota del estado francés, a causa de los privilegios desmedidos de los monarcas y sus cortes, que tenían el control político, los militares y el clero, a costa de la miseria del pueblo llano que pagaba una carga impositiva abusiva y delirante por más de un siglo y que debió soportar de manera silenciosa, resignada y obediente, el consumo, parasitario, sin límites, por lo tanto, abusivo de sus gobernantes.

 

El absolutismo de Luis XIV (1.638-1715), justificado por el clero y soportado por el ejército, tenía el poder para disponer de la tierra, de las personas y de sus recursos. Francia se convierte en un estado, donde el rey y su corte vivían con todos los privilegios

El confesor del Rey Sol, el padre Jesuita Miguel Letellier, justificó la monarquía absoluta cuando hizo llegar al soberano un documento, escrito por un grupo de teólogos de la “Sorbona”, dónde se reconoce que todos los bienes del reino le pertenecen y no debe tener escrúpulos de conciencia.

Entonces solo era cuestión de elegir a alguien que maneje la economía, una especie de pseudo expertos, capaces de hacer e inventar recetas para que las cuentas del estado, sus fuentes de financiamiento permitan que la monarquía viva a sus anchas, los “Ministros de Finanzas”, capaces de inventar la receta justa.

Sin embargo entre los siglos XVII y XVIII, la Francia de la monarquía absoluta donde sus monarcas y sus cortes vivían en la abundancia, el pueblo llano permanecía en estado de miseria, el déficit era enorme, no se pagaban las deudas, se tenía una inflación galopante y el descontento popular era cada vez más evidente.

En este escenario, los banqueros que intentaban poner impuestos todo el tiempo, los responsables de la economía proponían reformas, impuestos al patrimonio, a la herencia.

Apareció el papel moneda y una institución que los imprima, para que reemplace a los metales preciosos.

Se esperaba que los recursos económicos arriben de las colonias a las que había que exprimir, la producción de recursos estaba en manos de funcionarios que tenían el monopolio de las finanzas, del comercio y de la política, aparecieron por primera vez los “millonarios” que especulan sobre las inversiones.

Cuando El duque de Borbón sobrino del rey, fue al banco y cambió su dinero por oro, la gente se entró en pánico y se agolparon en la puerta de las instituciones de crédito para pedir que se cambie su dinero por los metales preciosos y se generó por primera vez una crisis financiera.

El gobierno de Francia se endeudó con los gobiernos extranjeros, perdieron sus guerras, el Canadá y la India.

Los encargados de la economía y las finanzas probaron de todo: propusieron políticas de corte liberal, le dieron espacio al libre mercado, le quitaron impuestos, a la producción agrícola, tuvieron que afrontar procesos inflacionarios, propusieron disminuir el gasto de la élites, disminuir los privilegios de los poderosos, eliminar los gastos de la monarquía y sus corte, inventaron la lotería, vendieron bonos del tesoro con rendimiento fijo a vida, creció la deuda pública, la deuda externa, ocultaron la información económica y financiera crítica, incrementaron el gasto, para hacer pensar al mundo que estaban bien y provocar la inversión extranjera.

Cuando ya no tenían salida propusieron “escuchar el país”, porque talvez se debía “gobernar de otra manera”.

Los recursos económicos se concentraron en pocas manos y las grandes mayorías de la población estaban en situación de miseria crónica.

Todo desembocó el 14 julio de 1.786, con la toma de la bastilla cuando el Rey Luis XVI, fue decapitado y con él sus cortes, en Francia se instituyó el estado de terror.

 

Reflexión:

No sé si los países latinoamericanos que están viviendo olas de protesta y a los que nada parece satisfacer o calmar, vayan a desembocar en una versión siglo XXI “El Terror” francés (1793-1794), con 1300 ejecuciones en la guillotina y en latinoamérica con muertes, hasta saciar la necesidad de sangre.

 

Maximilien Robespierre:

"El terror no es más que la justicia rápida, severa e inflexible"

 

En el “Terror” se adoptaron las siguientes medidas económicas entre otras:

  • Asegurar el aprovisionamiento de alimentos.
  • Frenar los saqueos.
  • Controlar los precios de los productos de primera necesidad.
  • Aplicar la pena de muerte a los acaparadores.
  • Prohibir la salida de capitales fuera del país.
  • Cierre de la Bolsa de valores.
  • Impuesto sobre las fortunas.
  • Reparto de los bienes comunales.

“El terror” en Francia, NO terminó con la pobreza, luego de este momento crítico, volvió la monarquía, arribó Napoleón Bonaparte, volvieron los aires monárquicos y al final se llegó la democracia.

Pero la historia de Francia en el siglo XX se vio marcada por la participación en las dos guerras mundiales. Es una historia inacabada, llena de sangre, de injusticia y de dolor, que de alguna manera me han hecho pensar en las protestas latinoamericanas de la segunda mitad del año 2019.

Espero que solo sean productos de mi mentalidad paranoica y calenturienta.

 

Jorge Mora Varela.

Fotografías: Daniela Mora Santacruz