En el año 2013, con del nombramiento de Carlos Ochoa como titular de la Superintendencia de la Comunicación SUPERCOM, él tenía la oportunidad histórica en el quehacer al frente de la comunicación en el Ecuador y el 20 de marzo del año 2019, el Juez Marco Rodríguez lo llamó a juicio, acusado del presunto delito de “falsificación ideológica de documento público”

 

LA SUPERCOM Y EL TRISTE FINAL DEL INQUISIDOR

NI TRANSAMOS, NI NEGOCIAMOS… OBEDECEMOS

La Constitución ecuatoriana, que dispone que las personas, tienen derecho a recibir una comunicación libre, intercultural, incluyente, diversa y participativa.

Bajo ese mandato constitucional, en el año 2013, se posicionó al Licenciado en Ciencias de la Información Carlos Ochoa Hernández como Superintendente de la comunicación.

Desde la posesión del superintendente de la comunicación, el Ecuador empezaba a correr en el ambiente un “aire INQUISIDOR”, como el fundado en el año 1184 y que hace referencia a las entidades dedicadas a la supresión de la herejía en el seno de la Iglesia católica en la era medieval.

 

Como consecuencia de esto hubo persecuciones de quienes pensaban de manera diferente a la visión oficial.

El “Santo Oficio criollo”, consciente de su deber histórico de cuidar la verdad oficial, amparados en una ideología intransigente y avalados por el poder político se dedicó a buscar “culpables”.

“A los Herejes”, que no cumplían con lo expuesto en la norma, trayendo como consecuencia la destrucción del pensamiento de los disidentes, mediante la aplicación implacable y ciega de la ley.

Generando un clima de intolerancia en escenarios donde reinaba el temor a la autoridad; el resultado histórico es el atentado al desarrollo libre del ser humano, trayendo división entre los pueblos, generando e institucionalizando conceptos absolutistas y retrógrados de obediencia ciega por parte de mandantes y mandatarios.

El 20 de marzo del año 2019, el Juez Marco Rodríguez llamó a juicio al exsuperintendente de Comunicación Carlos Ochoa, acusado del presunto delito de “falsificación ideológica de documento público”, además ratificó las medidas de prisión preventiva, prohibición de enajenar bienes, retención de cuentas de Ochoa y pedir que se localice y capture al extitular de la Supercom.

Creo que Carlos Ochoa tuvo una oportunidad histórica frente al País, pero la echó a perder, porque se limitó a ser el TORQUEMADA de un gobierno DOGMÁTICO, INTOLERANTE, ABSOLUTISTA, revestido de democrático y que sometido al juicio de la historia tiene mucho que explicar, justificar y responder.

Triste final, para quien pudo hacer historia frente a la comunicación en el Ecuador

 

Jorge Mora Varela