WALCHA - LEYENDA PASTO

Cuenta la leyenda que en Puntal, (hoy cantón Bolívar) existía una bella doncella llamada Walcha; su nombre significaba hermosura, bondad, firmeza, la linda joven era hija del curaca Ampiciu, hombre muy conocido en el pueblo por ser de carácter fuerte, estricto, justo, valiente y solidario, su madre llamada Chapil fallece al poco tiempo de nacer Walcha, por lo que Ampiciu tuvo toda la responsabilidad de criar con valores a su hija que era su consentida y único amor. En el antiguo Puntal habían dos temibles brujos hechiceros que siempre se los veía por la lucha del poder: Chuil y Caushe, el brujo Chuil habitaba y dominaba amplios sectores del sur y Caushe dominaba el norte, sus poderes eran conocidos por la región y cada cual cuidaba sus territorios; Chuil jefe de bondad, aplicaba la justicia con el perdón, su nombre significaba: agua fresca y torrentosa, por otra parte Caushe, hechicera de malos sentimientos donde la envidia, el egoísmo, rencor y violencia predominaba en su forma de ser, su nombre significaba: agua estancada y turbia.

Un día el padre de la doncella Walcha, decide trasladarse a Cuesaca pueblo con muchos problemas entre familias, especialmente por disputa de terrenos y Ampiciu deseaba dar solución para que su pueblo viva en  armonía, partió llevando a su hija a manera de paseo, una vez en el lugar Walcha pide permiso a su querido padre para recolectar chamburos, su padre no quería concederle el permiso, pero la bella joven con halagos siempre conseguía lo que deseaba, Ampiciu no quería su corazón le advertía algo misterioso, o le daba miedo que algo le pasará a su bella hija, Walcha le dijo que se iba acompañada de su cashia (perro faldero) quien la protegería.

Caushe, la bruja mala tenía por hijos a dos "quilicos" pájaros serviles los mismos que en su vuelo descubren a Walcha en su recolección de frutos, al mirarla se impresionaron de su enorme belleza y comenzó en ellos a reinar la envidia, enseguida volaron a comunicar a su madre quien de inmediato se transforma en pájaro y así las tres aves llegaron a Walcha con cánticos hechiceros, el trinar la adormeció sus sentidos y embrujada los siguió hasta sus dominios haciéndola esclava, en el trayecto le daban una bebida llamada Kurapi, sustancia que terminaría con la fuerza de voluntad de la doncella y a su perro fiel lo convirtieron en una planta llamada torta. Ampiciu preocupado desesperado por su hija que no regresaba, comenzó a buscarla con un grupo de amigos, pero le informaron que su hija adorada acababa de cruzar los dominios de la bruja Caushe y era víctima de sus malos pensamientos; Ampiciu con inmenso dolor se dirige a entrevistarse con Chuil, hechicero del bien para que use sus poderes y la libere, pues era el único que podía ayudarla ya que nadie quería enfrentarse con la bruja, al ver los lamentos de Ampiciu, Chuil promete rescatarla de las garras de tan terrible hechicera, pero le pide al curaca lo espera al sur del Puntal en donde el brujo llegaría con su hermosa hija y además le dice que el precio del rescate sería muy alto y tal vez doloroso. Así por la noche se trasladó a dominios del ser malvado, existía mucha niebla, truenos, rayos, invadía el terror aparecían sombras como monstruos y la lucha de poderes comenzó entre Chuil y Caushe, era una batalla despiadada, pasó horas de pronto amaneció y con la luz del sol volvió la paz y la calma.

Ampiciu corrió desesperado al Sur, tal como lo ordenó el brujo bueno, pero para su sorpresa se encuentra con una hermosa cascada, sus aguas hilaban plata, brotaba lucecitas como estrellas, se escuchaba una música suave y dulce en un fondo misteriosa verde, se respiraba paz, ternura Walcha había sido convertida en una sublime cascada Ampiciu su padre no quiso separarse de su hija y solicitó al dios sol Pasto convertirle en un árbol frondoso de Higuerón, para que sus hojas acaricien la cascada, volviendo a ser una familia unida, jamás se separarían y no tendrían miedo de volver a ser hechizados.

Fuente: Autoretrato del Carchi Vol 2.  de Luis Rosero Mora.