LEYENDA PASTO

"EMBILPUT Y EMBILQUER"

 

La bella geografía de lo que antiguamente era la gran "nación Pasto", con un colorido verdoso y un horizonte azul, observando al fondo a dos colosos que son los guardianes de la frontera.

El cerro Chiles era considerado el varón, el macho fuerte, una especie de dios, su presencia imponía respeto, fortaleza, y el cerro Cumbal era la hembra que reflejaba ternura, unión y fertilidad, ambos cerros eran hijos del dios Sol Pasto y por lo tanto eran los amos de la cordillera, sus entrañas eran ardientes y brotaban lava hacia las partes bajas, cambiando cada día la apariencia geográfica, así la lava del Chiles llegó hasta la laguna del Voladero y la lava del Cumbal a la laguna del mismo nombre, cada cerro dio un hijo que brotó de las aguas, lleno de energía que rugía del fondo de los volcanes, así del Voladero nació el varón llamado Embilput y de la laguna el Cumbal surgió una hermosa doncella que se llamaría Embilquer, que significaba luz, los dos seres Pastos salieron de las profundas aguas heladas en 10 meses solares, la pareja se encontró muy cerca a la población de Túquerres (Nariño) poseían una energía especial, vitalizadora que emanaba una fuerza a su alrededor. La pareja al mirarse se produjo una atracción afectiva inseparable que terminaron enamorándose perdidamente, pues tenían la misión especial y sagrada de fecundar y poblar todas las regiones altas de las montaña formando una gran nación que perdure su cultura por milenios, ya que ambos provienen del vientre de la tierra y sus espíritus eran de puro fuego. Su propósito era crear una estirpe que será respetada a través de los tiempos de carácter guerrero, solidarice valientes, a los nuevos pueblos creados los bautizarían con los nombres de: Tusa. Puntal, Huaca, El Ángel, Tulcán, Tulcanquer, Pupiales, Gualmatán, Muellamues. Funes, Túquerres, Piedra Ancha y Pasto, sitios de una gran riqueza paisajística, tierra fértil y variedad de climas, pueblos entregados para la agricultura, gente fuerte en la guerra y sabia en la paz. Así se cumplió la misión sagrada que con el paso del tiempo Embilput y Embilquer envejecieron. Los dos ancianos volvieron a las aguas sumergiéndose para salir por el cráter de los volcanes transformados en dos fuertes cóndores, que con su vuelo cuidarán por siempre la Gran Nación Pasto.

Luis A. Ibarra R.

 

Fuente: Autoretrato del Carchi Vol 2.  de Luis Rosero Mora