Cualquier libro de economía o de finanzas revela que una de las maneras que tienen los países que tienen dificultades económicas o financieras, para solucionar sus problemas es “exportar la pobreza”.

NICOLÁS MADURO EL GRAN TRIUNFADOR

Me parece que la misma Venezuela, su gobierno y Nicolás Maduro, de manera cínica o distraída y no por ello exenta de responsabilidad criminal, provoca de flujos migratorios masivos de sus propios ciudadanos, para de esta manera aliviar sus demandas sociales, disminuir su costo operativo, recibir remesas de dinero, bajar sus índices de desempleo y hacer que estos compromisos los asuman los países que reciben a quienes huyen de la pobreza.

No sé si por efecto de su inteligencia, por saber jugar las cartas del azar político o por la torpeza del panorama político sobre todo regional, continental y mundial, el gobierno venezolano presidido por Nicolás Maduro, ha logrado mantenerse en el poder y tener el aire suficiente para buscar nuevos aliados, polémicos, controversiales. Desde el punto de vista de los más conservadores, peligrosos e indeseables y desde la perspectiva de los otros, defensores de la libertad y la democracia.

Tiene fuelle para exacerbar el nacionalismo y la paranoia de los venezolanos con la gastada pero eficiente “conspiración internacional” en contra de ellos, para intentar fortalecer su posición política e ideológica, recobrar el control de la asamblea constituyente y continuar con la revolución bolivariana, porque así lo ordenó el Presidente Chávez.

Es sorprendente como la Venezuela Chavista resiste, frentea a sus adversarios en apariencia todopoderosos y amenazantes, para porfiar en su modelo político, económico y productivo ineficiente, errático y paralítico, pero que es de ellos.

Hace rato le perdieron desde el miedo a los “cucos”, llámese los Estados Unidos de Trump y sus amigos o socios políticos o económicos, a la UE, al Grupo de Lima, no les hace mella ni los lastima la política desinformativa y escandalizadora de las multinacionales de la comunicación internacional amiga del capitalismo que se ocupan de desprestigiarlos a tiempo completo.

Provoca a sus vecinos al coquetear con los grupos como el ELN o la nueva FARC, con un efecto hollywoodiense, coloca en “alerta naranja” a sus fuerza militares en la frontera con Colombia y juegan con fuego en grotesco acto circense de una posible guerra con Colombia, escarba en un conflicto territorial con Guyana.

Mientras los gobiernos de la región hablan con el auto denominado presidente de la república de Venezuela el señor “Guaidó”, es decir con NADIE.

Maduro y su grupo de gobierno debe dejar el poder, NO como resultado de sus caricaturescas luchas políticas con sus enemigos reales o imaginarios, sino por tener en cualquier esquina de cualquier ciudad de los países donde llegaron los migrantes venezolanos a sus niños y niñas en posiciones lamentables, riesgosas y vergonzantes.

Por esta razón Maduro debe dejar el poder, para la misma Venezuela, pida perdón a sus niños y construya un país viable para ellos, porque ella es su obligación primaria y prioritaria.

Caso contrario la historia deberá condenar como criminales e irresponsables a todos estos actores políticos que no pueden responder a las demandas de sus ciudadanos y pierden su tiempo en conflictos, victorias y derrotas irrelevantes y ridículas, mientras miles de niños y niñas perderán sus vidas de manera injustificable.

Lo paradógico y sorprendente sería que en la Venezuela de Maduro, reviva y vuelva con toda su fuerza ideológica y todos los personajes los gobiernos socialistas amantes del socialismo del siglo XXI, frente a lo cual lo único que me ocurriría es:

PLOP... 

 

Jorge Mora Varela