TULCÁN, PRESENTE Y FUTURO.

 

Nos hemos preguntado como vemos al Cantón Tulcán dentro de 10 o 20 años?, contestando digo que me gustaría ver en nuestro cantón una administración pública trabajando por resultados con base en programas. Para ello requerirá implementar en estos meses y años una gran modernización de los GADs. El insumo fundamental para hacer todo eso es tener calidad en la información que debe ser pública y en tiempo real, para que sea posible que sepamos cuántos ingresos generó la gestión municipal la semana pasada, el mes pasado y que se nos diga hacia dónde se está canalizando esos recursos. Eso lo podrán hacer unos gobiernos con prácticas gerenciales, capaces de lograr resultados con base en metas e indicadores de mediano y largo plazo, todo lo cual contribuirá a la transparencia y a la eliminación de la corrupción administrativa.

Por eso quisiera ver a esta zona fronteriza habitada por personas con altísima Autoestima, que hablen de un futuro promisorio, pero tomando como referencia su presente y también su pasado glorioso. Por ciudadanos bien informados sobre lo que gira la nación y también de los recursos que se generan localmente para ejercer una verdadera participación ciudadana que impida, por ejemplo, el despilfarro de dinero del contribuyente en obras o gastos intrascendentes, con sobreprecios y coimas.

Los tulcaneños y carchenses necesitamos aprender a depender menos del poder central. Una provincia de propietarios, de grandes emprendedores y no de profesionales desempleados; con una Universidad Estatal democrática, científica y productiva.

Garantizar una región segura para las personas, los bienes y la inversión con una ZEDE Zona Especial de Desarrollo y una plataforma Logística regional para hacer realidad el Buen Vivir del habitante fronterizo.

Con una capital como Tulcán, convertida en un verdadero Puerto Seco y Libre que le permita incluirse en la dinámica competitiva del comercio exterior, con tecnología de punta.

Con gremios y organizaciones públicas, privadas y académicas trabajando unidas y que tengan como obsesión la generación de nuevos emprendimientos.

Con una región que en 10 años haya logrado duplicar al menos su PIB con el aprovechamiento de todo su potencial productivo de sus recursos naturales, empezando por la producción agropecuaria, comercial, turística y del transporte.

Sueño y creo con un cantón TULCÁN que haya entendido las inmensas posibilidades que tenemos de salir adelante, con esfuerzo y mucha voluntad. Vivir en frontera no es una desgracia, es un privilegio que Dios y la vida nos dio. ¡VIVA TULCÁN!

 Por: Bayardo Martínez C.